miércoles, 17 de marzo de 2010

Adicta a los besos noctámbulos.

lunes, 15 de marzo de 2010

LOVE Capuccino.
Me gustan las noches de café y de batido de vainilla.
Y de charla hasta las tantas mientras miramos a escondidas al camarero.


domingo, 14 de marzo de 2010

Noche de chicas, de coca-cola, de ensaladas raras, de gladiadores sin pantalones, de fotos y travestis. Noche de humor, risas y complicidad. Noche de miradas vergonzosas y fotos con rastafaris. Noche de capuccino del vips y taxi a la vuelta. Noche de despedida de soltera.




martes, 9 de marzo de 2010

Tengo que tener algún trastorno. Jamás me había sentido tan rara. Tengo unos cambios de humor horribles y lo que antes era blanco ahora es negro y al revés. No me sirve de nada que me de el ramalazo de positividad y decida cambiar el mundo y lo diga a los cuatro vientos si a las tres horas estoy encerrada en mi cuarto, enchufada al mp3 con las canciones más deprimentes posibles, llorando a moco tendido. He buscado en mi libro de Psicología de la Emoción algo parecido pero no encuentro nada que me sirva en los temas que ya me he estudiado salvo cuadros de ansiedad y trastornos.


Creo que mi blog se ha convertido en las crónicas de una demente con rasgos de bipolaridad, desequilibrios emocionales y trastornos psicológicos.
CAMBIO DE VIDA A PARTIR DE AHORA MISMO.
Me he cansado de mis tonterías, de no apreciar la vida y de quedarme encerrada en casa sin disfrutar y sólo lamentarme.

lunes, 8 de marzo de 2010



Vuelvo a estar rara, parezco bipolar.

Y mañana de nuevo a estudiar emoción, investigación, historia de la psicología y atención. Después de haberme puesto otras lentillas porque las primeras me iban a dejar ciega. Y después de ir al médico, claro.



Necesito un cambio de aires, un cambio de vida y un cambio de todo, porque me estoy hartando de tantas ñoñerías.

domingo, 7 de marzo de 2010

Tras un fin de semana abrumador mejorado exponencialmente gracias a dos personas en particular, un maximus, un licor de fresa-manzana-melocotón, un embarazo psicológico, un baño extravagante y un camarero de esos de padre y muy señor mío, veo las cosas con una perspectiva diferente. Los problemas siguen siendo los mismos pero voy a proponerme mañana cuando se me pase la tontería que llevo encima y aparezca la resaca, esa amiga guay, una lista de cosas que quiero en mi vida. Con ellas, el azar y mi amado destino, veremos que pasa. Estoy convencida en que el 2010 es mi año y que va a estar lleno de cambios a mejor. Sólo me quedan 9 meses para disfrutarlo (como un embarazo, como diría alguien que yo me sé.)

jueves, 4 de marzo de 2010

No sé que me pasa. Últimamente no aguanto a nadie y no me aguanto ni yo. He perdido la ilusión en las cosas y podría decirse que me he arrojado a un remolino de tristeza, desilusión y pasotismo. Y la verdad es que no me gusta, quiero volver a estar bien, a ver las cosas bonitas que me rodean y a reirme, pero no encuentro la causa por la que me estoy dejando llevar por este pesimismo incontrolable. Ni siquiera escribo como antes, ya no digo las cosas sin decirlas, sólo relleno espacio con canciones, fotos o trozos de películas. Ya no hablo de mí ni de mis historias. Ya no tengo ganas de salir a la calle con la cámara de fotos a perderme, todo es igual y carece de atractivo. No me apetece ni siquiera arreglarme un poco ni verme mejor, tampoco me apetece adaptarme a los cambios ni hacer las paces con el mundo. Los fines de semana me los paso metida en casa y sólo me desahogo cuando me pongo a leer un libro, es entonces cuando desconecto y vuelo a otros mundos, metiéndome en los problemas de una protagonista de tinta y papel. Sólo me apetece derramar tantas lágrimas que hagan rebasar un vaso vacío.